LA PREGUNTA de MARÍA (3)
“De qué modo se hará esto” (v. 34).
A fin de abreviar la exposición aquí, me remito a la obra ya citada “María en el Misterio de la Alianza”, Ignacio de la Potterie (BAC, 1993). Ver página 51: ”La pregunta de María”: “Explicaciones diversas” en p. 52-54; y en las p 55-59 “Nuestra interpretación”. Y las p. 162-163 sobre todo.
El resumen es: quien es Hijo del Altísimo (Hijo del Padre en la Trinidad) no puede ser engendrado como hombre con concurso de varón. Porque ese concurso es lo que otorga la paternidad, y por tanto sería equívoco que fuese así.
Esta conclusión se sigue de modo inmediato a lo que anuncia y explica el Ángel a María: “será el Hijo del Altísimo”. Así como de la consiguiente explicación sobre el alcance de esta verdad, que –según hemos analizado en el post anterior- hubo de hacer necesariamente el Ángel a María.
La explicación que da Ignacio de la Potterie a la pregunta de María en las páginas de su libro citadas (y que el autor considera innovadora) me parece muy pobre, además de que no tiene fundamento claro en el relato. Sigue siendo una hipótesis “forzada”, para encontrar una explicación plausible a esa pregunta de María, y a la que el Ángel responde con gran profundidad.
Si Ratzinger, Von Baltasar, de la Potterie, pueden percibir tan claramente (y ello es muy razonable) que la consecuencia directa de ser “el Hijo del Altísimo” es la ausencia de concurso de varón ¿con cuánta mayor razón y hondura lo percibió la Virgen en el momento de la Anunciación?
Quien es el Hijo del Altísimo no puede ser engendrado en cuanto hombre con concurso de varón; porque éste concurso es precisamente lo que otorga la paternidad humana. En consecuencia, sería equívoco que lo hubiese; sería engañoso, sería contradictorio.
No sabemos si fue directamente la Virgen quien planteó esto al Ángel; o si más bien fue éste quien se lo explicó antes a Ella. Esta segunda hipótesis me parece la más lógica, porque mostrárselo a la Virgen formaba parte del mensaje. Lo evidente es que eso surge en la anunciación y quedó manifestado con toda claridad.
Y como María lo entiende claramente así, hace la pregunta lógica y necesaria “¿cómo se hará esto sin conocer varón?” (la traducción exacta es esta). Lo cual es sencillamente desear saber cómo debe cumplirse la voluntad del Altísimo, es decir conocer cuál es su propio cometido.
Y de ahí la respuesta directa del Ángel: “el Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra…”
La explicación que intenta “de la Potterie” (siguiendo a Guardini) acerca de una previa decisión de virginidad por parte de María (no un voto previo, pero sí una disposición previa hacia esa decisión de servir a Dios en virginidad), además de que para nada se deduce del relato, me parece sin fundamento ¿cómo se puede compaginar con haber contraído ya matrimonio con José? Es un intento de explicar (de modo forzado) la pregunta de María, tan lógica y sencilla a mi juicio.
Parece claro que la Virgen nada sabía y nada había decidido hasta ese momento sobre vivir en virginidad. Sinó que es en la Anunciación cuando lo sabe.
No solo sabe que la concepción del que es “Hijo del Altísimo” será virginal.
Sinó que sabe además que, a la vez, Dios establece (se lo pide y Ella dice “hágase”) su virginidad perpetua, que es simplemente un corolario necesario: María, por concebir al Hijo del Altísimo, queda sellada y reservada por Dios en cuanto a su facultad de engendrar.
La Anunciación de Goya

Sencillamente formidable.Yo al menos, aplaudo. Adrián Marco.
comentario por conocerbienajesucristo — Noviembre 10, 2008 @ 9:58 am |