UNA EXÉGESIS ALTERNATIVA
En relación con las narraciones de la infancia de Jesús, se han dado diversas interpretaciones de los relatos, ya en los Padres de la Iglesia. Han prevalecido, o se han hecho más populares, algunas que nos son familiares, pero que a mi juicio no siempre son las más acertadas.
Según Lc 1, 13-17 el anuncio de S. Gabriel a Zacarías contenía estas 3 afirmaciones:
a) v. 15 el hijo que nacería tendría una santidad extraordinaria
b) v. 16 sería instrumento para la salvación de muchos
c) v. 17 toda su vida y actividad serían una preparación para la venida del Mesías (Mal 3, 23-24)
La afirmación más fuerte es indudablemente la tercera, no sólo por el tema, sino porque implica desvelar la cercanía de esa venida. No se dice el tiempo de ella, pero se sugiere que tendrá lugar dentro o seguido a la vida del Bautista. Esto era un verdadero “bombazo”.
A Zacarías le es necesario dar a conocer este mensaje:
* para justificar el incidente en el Santo del Templo, sobre todo ante el cuerpo sacerdotal; también ante el pueblo que supo había tenido una aparición.
* para dar a Israel una enseñanza de Dios de capital importancia. El mensaje no le correspondía sólo a él en exclusiva: ni en cuanto a la misión que tendría su hijo, ni en cuanto a la alusión al Mesías.
Por otra parte, no ha recibido del Arcángel ninguna indicación de callar u ocultar el mensaje.
El anuncio se convirtió en noticia importante y gozosa en Jerusalén. Y es bien lógico pensar que llegaría muy pronto a Galilea (tanto por el tema, como por venir de Jerusalén). Pronto sería conocido por María y José que “Zacarías había quedado mudo a causa de una aparición en el Templo”.
Dada la relación de ambas familias, es lógico suponer un viaje urgente de José y María (desposados ya, sin duda) a Ain Karem. Allí Zacarías les informaría de todo con detalle (y con la riqueza de lo ya reflexionado). Y en concreto, de aquella noticia “bomba” de la proximidad del Mesías.
Es indudable que este mensaje conmocionó a la Virgen y a S. José, y pasaría así a ser centro de su oración y su reflexión (por ejemplo, con los anuncios mesiánicos en las Escrituras); y de las conversaciones entre ellos a partir de entonces.
Esos cinco meses fueron, en consecuencia, una intensa preparación para la Anunciación.
Incluso cabe pensar, que el anuncio del Precursor estuvo rodeado de solemnidad tan espectacular (en el Santo del Templo, y al hacer la ofrenda del incienso que significaba orar por la venida del Mesías), porque su finalidad de fondo era preanunciar al Mesías. Todo esto sin duda fue motivo de reflexión para Zacarías y por supuesto para María y José.
De este modo, cuando el Arcángel le dice a María “Xaire”, esa sola palabra significará para Ella de modo claro: “te vengo a anunciar la venida del Mesías”.
Como es sabido, “Xaire” aparece en la versión de los LXX (la traducción del Viejo Testamento al griego) cuatro veces: Sof 3, 14; Zac 9, 9; Joel 2, 21; Lam 4,21. Todas ellas anunciando la “alegría mesiánica” (de la venida del Mesías), no cualquier otra alegría. María sabe desde la primera palabra que el Arcángel le va a anunciar al Mesías.
Ayudada por aquella preparación de varios meses, María puede captar inmediatamente de qué le está hablando el Ángel.
Anuncio a Zacarías
